Uno de los estigmas más difundidos por
la Leyenda Negra es aquel que afirma que tanto el oro como la plata que se
extrajo en América durante la época imperial fue enviado íntegramente a la
península ibérica. Sin embargo semejante falacia es fácil de desenmascarar
debido a que ambos metales estaban sujetos a una tributación conocida como el
Quinto Real.